Cómo redactar el diario del lunes: algunas conclusiones de la zafra 2014/15.


erminada la cosecha 2014/15, es un buen momento de mirar hacia atrás, con la suficiente perspectiva como para analizar los motivos de la evolución de precios, entender los fundamentos en base a los que se movieron y poder sacar conclusiones para el futuro, pero simultáneamente ir tomando decisiones de cara a lo que vendrá.
Esto partiendo de la base que con el diario del lunes, como dijo algún político recientemente, cualquiera explica. El asunto es demostrar que, lejos de leer las cosas una vez que está todo definido, existen herramientas que permiten – precisamente – aprovechar las oportunidades que el mercado nos va dando y en definitiva, ser cada uno el redactor y editor de aquellos aspectos que nos interesa y que quienes no las usan, posteriormente, leerán como diario del lunes.
Como – ya conocido - repaso breve de la situación del mercado, los precios que venían rompiendo récords una zafra tras otra estaban apoyados en caídas de los volúmenes mundiales disponibles, debido a fracasos sucesivos en las respectivas cosechas de los hemisferios norte (EEUU) y Sur (Mercosur). A eso se agregaba las condiciones financieras en medio de una época de dinero barato – a tasas históricamente bajas – que llevaba a la retroalimentación de las apuestas especuladoras alcistas para los granos, en sustitución de otros activos financieros, como el dólar, bonos, etc. que no despegaban, sumidos en una crisis financiera mundial que no permitía que se apreciaran. La demanda china crecía por encima de la entrada de nuevos abastecimientos, aprovechando al mismo tiempo el dinero barato para hacer trabajar líneas de crédito, obteniendo así beneficios financieros.
Hoy, el panorama es el opuesto, los excelentes precios hicieron subir las áreas destinadas a los cultivos que, ayudados por regímenes de lluvias más normales, provocaron que se pasara en pocos meses de escasez de producto a sobreabundancia. En ese período, China se ha ido frenando como locomotora del crecimiento económico mientras que la suba de tasas de interés aprovechando el periodo de recuperación económica se hace cada vez más palpable.
Claro que en el otro plato de la balanza, ese dinero más caro vuelve más baratos a otros activos, como los commodities (agrícolas incluídos) que, sumado a cosechas sucesivas ahora perfectas, ha vuelto más violentas las caídas de precios.
Hasta aquí muy brevemente la descripción de los hechos. La forma cómo están dados los fundamentos puede dar una idea general de lo que podría llegar eventualmente a ocurrir en el futuro cercano. Sin embargo no constituye, de forma alguna, garantías para adivinar el futuro.
Mirando a los operadores del mercado, es bueno de vez en cuando, al momento de hacer balances, detenerse a observar cómo se mueven aquellos que están en el mercado todos los días del año.
En el mercado de futuros y opciones operan los vendedores y los compradores, quienes consiguen liquidez, profundidad y seguridad permanente a través de una tercera figura que es la de los especuladores, quienes inyectan dinero a los mercados, lo que en definitiva permite atar los diferentes negocios que se cierran (por miles) diariamente en la bolsa de Chicago. Este tipo de operador se posiciona comprando a quien quiera venderle y vendiendo a los compradores que necesiten adquirir contratos, haciéndolo de a miles. Compra cuando le conviene, vende cuando le cierra y así va construyendo su correspondiente margen al cierre de cada negocio.
Lo bueno, es que los vendedores (generalmente agricultores) y los compradores tienen forma de aprovechar todo esto. Independientemente de qué vaya a pasar con los precios hacia adelante, lo más importante es ir asegurando los márgenes. Cuando hablamos que el mercado da oportunidades diariamente, es porque se puede operar, comprando o vendiendo, según se considere si el precio está bajo o alto.
Como las operaciones se hacen por contrato, con una cantidad determinada de toneladas, pueden hacerse tantos movimientos como contratos se quiera operar. De esta forma, y ante información que siempre es escasa, podemos decidir comprar, a la espera de una suba posterior, o vender si consideramos que se viene una baja. Lo importante es que se puede hacer y deshacer posiciones – cobrando una diferencia de precio – en forma permanente. Claro que en la apuesta puede perderse también, pero teniendo los lotes independientes, una vez que uno se sale y – cobre o pierda – puede volver a entrar para empezar de nuevo la construcción de su margen total.
Los seguros de precios también pueden ser una alternativa, en el caso que se quiera acotar el riesgo lo más posible y asegurarse un precio piso que contribuya a alcanzar el punto de equilibrio en la ecuación comercial.
Lo importante de todo esto, es que los futuros y las opciones habilitan alternativas a depender solamente de la venta del grano físico. Éste puede también llegar a comercializarse por lotes, etc. pero siempre estará sujeto a condiciones como descuentos (primas) vs Chicago, calidad, almacenaje y otros aspectos que, en el caso de usar el mercado de Chicago, vuelven el precio nominal de venta un instrumento más en la construcción del margen por tonelada y no la única.
Los futuros habilitan alternativas que no se consiguen cuando uno está solamente atado a la venta del grano físico. Las ventajas financieras y fiscales son evidentes, para las empresas que operan una cuenta propia en Chicago, sin depender de terceros, compradores, ni de agentes financiadores. Las cuentas se abren a nombre de sus dueños (agricultores), los movimientos comerciales los conoce solamente sus dueños y pueden obtener beneficios financieros en las líneas de crédito de sus bancos así como fiscales, cuando generan ganancias que quedan exoneradas del impuesto a la renta, por ser generada en el exterior.
En resumen, lo importante – más que intentar adivinar hacia dónde irá teóricamente el precio cuando uno se maneja sólo con grano físico – debería ser capitalizar las oportunidades que el mercado de futuros nos pone a nuestro alcance diariamente. Puede haber muchas exposiciones sobre mercados y futurología de precios pero, al final de cuentas, lo que permitirá seguir funcionando a la empresa serán las decisiones tomadas en el lugar indicado y en el momento justo, aunque sea cerrando negocios de futuros – y generando un margen – un poco todos los días. Quizás sea mejor planteado de esta forma que esperar a vender el grano físico al mejor precio posible que, nadie puede asegurar cuándo llegará y, si lo hace, quizás sea demasiado tarde. Más vale pájaro en mano que cien volando…

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